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sábado, 1 de octubre de 2011

IVÁN ILLICH: MEDIOS DE LA EDUCACIÓN

Illich esboza un plan que posibilite la formación educativa de una sociedad sin escuelas. La educación se convierte en la tarea connatural de toda la sociedad, utilizando los recursos específicos de cada sector o institución. Propone para ello su Teoría de las “Mallas del Aprendizaje”, “en el sentido de una interconexión compleja de los acontecimientos de la vida”120 que posibilitan el aprender. Según ella, se aprende de cuatro fuentes:
1)    Cosas.
2)    Modelos.
3)    Iguales.
4)    Mayores.
1) Las “Cosas”. Se refiere al aspecto material de nuestra cultura, al cual el hombre de una sociedad tecnológica siempre tendrá acceso.
2) Los “Modelos”. Son los patrones y paradigmas que encontramos en la gente, las ideas y la práctica.
3) Los “Iguales”. Se refiere a seres que tienen el mismo nivel que el aprendiz, para discutir, competir, cooperar y entender.
4) “Mayores”. Se refieren a seres que tienen la capacidad de criticar por ser personas mayores y experimentadas.
Él usa la frase “trama de oportunidad” para designar las maneras específicas de proporcionar acceso a cada uno de los cuatro conjuntos de recursos. El público dispondría de ellos y se posibilitaría una igualdad de oportunidades para aprender y enseñar.
Para aprender se necesita información y reacción crítica. La información puede ser obtenida por medio de personas y cosas. La crítica puede provenir de dos direcciones: de los iguales y de los mayores. Esto es de compañeros de aprendizaje cuyos intereses inmediatos concuerden. Los iguales pueden ser colegas con quienes se sostendrán debates, con quienes se compartirá cualquier clase de juegos o también lecturas y otros. Los mayores pueden ser guías o asesores acerca de qué destrezas aprender, qué método usar, qué pregunta formular, qué compañía buscar en un momento dado.
 
Los Recursos Educacionales

Los Recursos Educacionales son cuatro:
1.    Servicios de referencia, respecto a objetos educativos.
2.    Lonjas de habilidades.
3.    Servicio de búsqueda de compañero.
4.    Servicio de referencia, respecto de educadores independientes.

1. Servicios de referencia, respecto a objetos educativos. (La Sociedad desescolarizada Capítulo 6º)
Éstos deben facilitar el acceso a cosas o procesos usados para el aprendizaje formal. Algunas cosas de éstas pueden reservarse almacenadas en bibliotecas, agencias de alquiler, laboratorios, salas de exposición, museos y teatros; otros pueden estar en uso cotidiano en fábricas, aeropuertos, pero a disposición de estudiantes como aprendices en horas de descanso. El aprendizaje formal exige el acceso especial a cosas corrientes y el acceso fácil y seguro a cosas especiales hechas con fines educativos. Ejemplo: el derecho especial a hacer funcionar o a desarmar una máquina en un garaje es el acceso especial a una cosa corriente. El derecho general a usar una computadora, un libro, un jardín botánico, etc., puestos a plena disposición de los estudiantes, es el acceso fácil y seguro a las cosas especiales. En la actualidad, dice Illich, no todos tienen igual acceso a utilizar las cosas para aprender porque la sociedad está dividida en ricos y pobres y cuanto más avanza la tecnología, más se obstaculiza el entendimiento de las cosas, por eso debería entonces mostrárselas en forma simple, tal como son.
Para desescolarizar Illich manifiesta que el entorno físico general debe hacerse accesible y los recursos físicos de aprendizaje (que antes han sido reducidos a instrumentos de enseñanza como laboratorios, enciclopedias, etc.) deben llegar a estar disponibles para todo aprendizaje autodirigido121.
El desescolarizar los artefactos de la educación haría necesario poner a disposición los artefactos y procesos y reconocer su valor educativo.
En una ciudad, los materiales de enseñanza deben de estar diseminados en depósitos abiertos de manera que los adultos y los niños puedan visitarlos sin exponerse a peligros.
“Si las metas de la educación ya no estuviesen dominadas por las escuelas y los maestros de escuela, el mercado para los aprendices sería mucho más variado y la definición de artefactos educativos sería menos restrictiva”122.
Illich, sostiene que el financiamiento de una red de objetos de aprendizaje puede darse de dos maneras: se puede fijar un presupuesto máximo con este fin y ver que todas las partes de la red estén abiertas a todos los visitantes o también puede proporcionarse a los ciudadanos unos bonos o derechos limitados, según sus edades, para tener acceso especial a ciertos materiales costosos o escasos y dejar los materiales simples a disposición de todos. Lo que se invierte en la implementación de la institución escolar, según Illich, debería invertirse en proporcionar a los ciudadanos un mejor acceso a la vida real de la ciudad; así se estaría exigiendo el derecho de usar las cosas para la educación y se lograría una propiedad realmente pública.

2. Lonjas de Habilidades. Permiten hacer una lista de habilidades de las personas que las poseen, las condiciones según las cuales están dispuestas a servir de modelo a otros que quieren aprender esas mismas habilidades y las direcciones en las que se les puede hallar.
Para aprender una habilidad hay dos clases de recursos:
a. Los profesores de habilidades o maestros de pericias; y
b. Los objetos necesarios.
a. Los profesores o maestros de pericias son “Modelos de Habilidades”, poseen una habilidad y desean demostrarla con alguien que no la posea y desee adquirirla. El aprendiz necesita una clase de demostración. Todas las personas pueden demostrar sus habilidades. Tener una habilidad es el único recurso humano que llegamos a necesitar u obtener y puede servirnos para conducir nuestra vida.
Los profesores de los iguales que desean seguir una búsqueda común deben partir de sus capacidades o intereses comunes; se juntan para ejercitar o mejorar su habilidad, la que deben compartir.
b. Los objetos necesarios, presentan ventajas y disponibilidades mejores que lo que ofrecen los profesores.
Sostiene Illich que se puede aprender habilidades complejas, por ejemplo aspectos mecánicos de la cirugía y de tocar el violín, de leer, etc.
Al institucionalizar las lonjas de habilidades mediante la creación de “centros de habilidades”, éstos deben de ser libres y abiertos al público, y deberán localizarse en zonas industriales para tener acceso a ciertos noviciados o aprendices. Otro planteamiento sería proporcionar a ciertos grupos de la población una moneda educativa válida para asistir a “centros de habilidades”.
Sostiene también que se debería crear un “Banco” para el intercambio de habilidades o pericias y que a cada ciudadano debe abrírsele un crédito básico con el cual pudiese adquirir habilidades fundamentales. Habría créditos adicionales para los que enseñen o también sirvan como modelos en los “centros de habilidades” organizados.
El funcionamiento de la lonja de habilidades dependería de la existencia de agencias que facilitarían el desarrollo de información escrita en algún directorio (lista de personas) y que asegurarían su uso libre y barato. Estas agencias podrían proporcionar servicios auxiliares de evaluación y certificación para impedir las prácticas monopólicas. (Illich, Iván. En “La Sociedad Desescolarizada”. Cap. VI).
Illich señala que una lonja de habilidades podría estar garantizada por “leyes que permitan la discriminación sólo basándose en las capacidades probadas y no por el curriculum educativo”123.
También debe haber un control público a través de pruebas que se usarían para quienes están capacitados para el mercado laboral. También se debe introducir baterías de test en el lugar mismo de trabajo que servirían para la selección del personal con fines específicos.

3. Servicio de búsqueda de compañero. Llamado también el “Emparejamiento de Semejantes”. Es una red de comunicaciones que permitiría a las personas describir la actividad de aprendizaje a la que desean dedicarse y hallar un compañero en dicha actividad. Para un sistema conveniente de educación se permitiría a cada persona especificar la actividad para la cual busca un compañero. Se les da la oportunidad a los niños de elegir a sus amigos entre aquellos con quienes han sido congregados. Ellos se conocerán, evaluarán y buscarán a otros, preparándose para mantener durante toda su vida el interés por buscar nuevos asociados para nuevos empeños. El premio de sus esfuerzos es encontrar esos compañeros. Lo inverso a la escuela sería una institución en la que cada persona compartiese el mismo interés y que pudiera encontrar a otra que tenga cosas en común.
El funcionamiento de una red para búsqueda de compañero es según Illich, simple. El usuario se identificaría por su nombre y dirección y describiría la actividad para la cual estuviese buscando compañero. Un computador le remitiría los nombres y direcciones de todos aquellos que hubiesen introducido la misma descripción. La información de este sistema sólo debe ser conocida por sus compañeros de actividades. Como complemento del computador podría haber una red de pizarras o cuadros de anuncios y de avisos clasificados en periódicos, consistente en listas de actividades para los que no hubieran hallado a un compañero mediante al computador. No es necesario dar nombres. Los lectores interesados introducirían sus nombres en el sistema. Es probable que este sistema de búsqueda de compañeros con patrocinio público pueda ser una manera de garantizar la libertad de reunión y de capacitar a la gente en esta actividad. El servicio de búsqueda de compañero de aprendizaje podría ser un primer paso para romper la dependencia de los ciudadanos respecto de los servicios burocráticos (Escuelas). Es para Illich, una medida esencial para proporcionar nuevos medios de establecer la confianza pública en un tipo de educación desescolarizada.
Illich, dice que en una sociedad desescolarizada los profesionales ya no pueden lograr la confianza de sus clientes a partir de su historial curricular, o asegurar su prestigio con sólo remitir a sus clientes a otros profesionales que aprobaron su escolaridad, porque el cliente podrá consultar con otros clientes sobre la calidad y servicio del profesional, mediante una red de comunicación de interés común (puede ser computarizada). Así el cliente podrá elegir al profesional conveniente, el alumno a sus profesores, los pacientes a sus médicos, etc. (En “La Sociedad Desescolarizada”. Cap. VI).

4. Servicio de referencia respecto de educadores independientes. (Educadores profesionales)
Son los que deben figurar en un catálogo que indique las direcciones y las descripciones (hechas por ellos mismos) de profesionales, para profesionales e independientes, conjuntamente con las condiciones de acceso a sus servicios. Tales educadores podrían elegirse encuestando o consultando a sus clientes anteriores.
Illich sostiene que a medida que los ciudadanos cuenten con mayores posibilidades de elección, tendrán mejor disposición para buscar un guía. Conforme se liberen de la manipulación de terceros serán más independientes y buscarán adiestrarse y autodisciplinarse con otros más viejos y experimentados. Señala que los hombres de sabiduría práctica deben estar siempre dispuestos a apoyar a los novatos y conforme vayan desapareciendo los maestros de escuela actuales surgirán condiciones que crearán la vocación del educador independiente, porque tanto los padres como otros educadores naturales necesitan de guías, porque toda persona que aprende necesita de la ayuda de otros, y las redes necesitan de gente que las haga funcionar. 
 Los padres requieren de orientación; ésta es una necesidad de dirección intelectual que exige sabiduría fundada en la experiencia (las escuelas enlazan estas dos funciones diferentes en un solo papel).
 
Según Illich deberán constituirse tres tipos de competencia educativa de carácter especial:

1. La que debe crear y manejar las “lonjas educativas”.
2. La que guíe a estudiantes y padres en el uso de las redes; y
3. La que actúe como primus inter pares (primeros entre iguales).

Las dos primeras pueden ser ramas de una profesión independiente: administradores educacionales y consejeros pedagógicos. No deberá precisarse cantidad pero sí calidad.
Illich sostiene que para establecer una escuela se necesita de administradores que se encarguen de las relaciones públicas, de la disciplina estudiantil, de la contratación de personal, del despido del personal, etc. Se necesita la creación de currículos, la compra de textos, la instauración de locales, etc. Los profesionales tienen que preocuparse de la supervisión de competencias atléticas, de la custodia de los niños o jóvenes, del planeamiento de las lecciones y de los archivos. En cambio, para establecer las “tramas o redes de aprendizaje”, sólo se necesitan de proyectistas o constructores y de administradores cuyas tareas sean facilitar a la gente, por medio de bolsas de intercambio educativo, para que encuentren sus propias metas; y, en general, se necesita sólo de algunas habilidades y actitudes de la gente que debe estar siempre dispuesta a informar.
Señala que el establecimiento de las redes permitirá que:
  • El recorrido educativo de cada estudiante sea cosa suya y muy propia.
  • Los administradores de la educación se concentren en la construcción de caminos que den fácil acceso a los recursos educativos.
  • El pedagogo ayude al estudiante a encontrar el camino rápido para alcanzar su meta.
  • Los “errores” se conviertan en “aciertos” al convocarse asambleas en donde además de llevarse a cabo el sistema de “búsqueda de compañeros” se tenga la capacidad de tomar iniciativas educacionales sobre un tema específico y los líderes tengan buena disposición de asociarse con otros para seguir su búsqueda intelectual con disciplina y mucha imaginación.La relación maestro - discípulo no se limite sólo a la disciplina intelectual sino a la artística, filosófica, religiosa, psicoanalítica, pedagógica y a todos los hobbies y profesiones. 
  • No haya límites entre el profesor de habilidades educacionales o maestro de pericias y los educadores profesionales, puesto que unos y otros pueden ser o maestros de pericias o educadores profesionales.
120. BOWEN, James y HABSON, Peter. Ob. Cit., p. 399.
121. ILLICH, Iván. “La Sociedad Desescolarizada”. Fragmentos en Manual del Maestro. Vol.2. Ob. Cit., p. 422.
122. ILLICH, Iván. “La Sociedad Desescolarizada”. 1974. Edit. Barral. España. p. 111.
123. ILLICH, Iván. “La Sociedad Desescolarizada”. Fragmentos en Manual del Maestro. Ob. Cit., p. 429.

viernes, 30 de septiembre de 2011

PAULO FREIRE: MEDIOS EDUCATIVOS

Paulo Freire buscaba un cambio de mentalidad en las sociedades oprimidas, dominadas, y planteó para ello el papel colaborador de la educación en la indispensable organización reflexiva del pensamiento del hombre. Educación que pusiera a disposición de los hombres medios con los cuales fuera capaz de superar la captación mágica y también la captación ingenua de su realidad por una captación dominantemente crítica96.
Pero, ¿Cómo realizar este tipo de educación? ¿Cómo proporcionar al hombre medios para superar sus actitudes frente a su realidad? La respuesta la encuentra Freire en:97
“Un método dialogal, crítico y criticista”.
“La modificación del contenido programático de la educación”; y “El uso de técnicas, como la de reducción y la de codificación”.
Freire plantea que todo esto sólo sería factible en un método activo, dialogal y participante, características del método de alfabetización de adultos que propuso y desarrolló.
El diálogo es para Freire una relación horizontal de una persona con otra. “Nace de una matriz crítica y genera criticidad. Se nutre de amor, de humildad, de esperanza, de fe, de confianza. Por eso sólo el diálogo comunica. Y cuando los dos polos del diálogo se ligan así, con amor, con esperanza, con fe en el otro, se hacen críticos en la búsqueda de algo y se produce una relación de “empatía” entre ambos. Sólo allí hay comunicación”98.
Es un encuentro de los hombres para la pronunciación del mundo. La educación es diálogo. El diálogo educativo es un antipolo de la manipulación, del adoctrinamiento, de la imposición de las ideas del educador. Exige al educador una serie de virtudes que debe tener para dialogar: humildad, amor, fe, esperanza, pensamiento crítico.
La educación, que es diálogo, es comunicación y no extensión, entendida como transmisión de cultura.
Diálogo y concientización (otro medio) están íntimamente vinculados. La educación para Freire es concientización o sea despertar de la conciencia crítica, crear capacidad de enjuiciamiento, sacar al sujeto del silencio y la pasividad inconscientes.
Concientización es descubrir el sentido de las cosas, tener una visión crítica, razonar los acontecimientos; es luchar por la libertad propia y la de los alumnos; es luchar contra la deshumanización, que priva al hombre de la libertad en el trabajo. Es un compromiso de luchar por la liberación de los oprimidos. A la concientización sigue una “praxis liberadora”. Respecto a los nuevos contenidos programáticos de la educación Freire plantea la necesidad de un concepto antropológico distinto de cultura. Cultura “como el acrecentamiento que el hombre hace al mundo que no ha creado; como la adquisición sistemática de la experiencia humana, como una incorporación, crítica y creadora y no como una yuxtaposición de informes o prescripciones “donadas”... Frente a esa problemática el aprendizaje de la escritura y de la lectura, sería, pues, como una llave con la cual el analfabeto inicia su introducción en el mundo de la comunicación escrita. Como hombre en el mundo y con el mundo. En su papel de sujeto y no de mero y permanente objeto”99.
Para esta introducción “al mismo tiempo gnoseológica y antropológica que lleva al hombre a participar de la comprensión y creación de su cultura considera Freire, el empleo de técnicas como la reducción de los conceptos dentro de la cultura y la creación de situaciones “codificadas” capaces de motivar a los grupos y de llevarlos, por medio de su decodificación, a estas comprensiones”100. El hombre llega así no sólo a reconocer la existencia del mundo de la naturaleza y el de la cultura y su papel en estos dos mundos, sino el derecho que tiene a su acceso. Se abren aquí, según Freire, las perspectivas para el comienzo de la alfabetización como acto creador, que él logró estructurar.

El Método de Alfabetización de Paulo Freire

La alfabetización es para Freire una acción cultural al servicio de la reconstrucción del pueblo y no simplemente enseñar a leer y escribir. Busca lograr que el hombre de procedencia popular despierte a su realidad socio - cultural, descubra para superarlas, las alienaciones y las coacciones a las que está sometido y se afirme como gestor de su historia.
Planteó como sus objetivos:
  • Devolver al pueblo en forma organizada aquello que él nos ofrece desorganizado.
  • Ayudar a los grupos para que la mera opinión (doxa) sobre los hechos, sea superada por una comprensión crítica de ellos (logos). 
  • Promover una visión global de los problemas sociales y la participación consciente y creadora del hombre en la solución de los mismos.
Las fases de elaboración y de acción práctica del método son101:
Fases:
a) Obtención del Universo Vocabular de los grupos con los cuales se trabajará
“Este estudio se hace a través de encuentros informales con los moradores del área a alfabetizar y durante los cuales no sólo se obtendrán los vocablos con sentido existencial sino (...) también aquellos típicos del pueblo. Sus expresiones particulares, vocablos ligados a la experiencia de los grupos, de los que el alfabetizando forma parte. De esta fase se obtienen resultados muy ricos para el equipo de educadores no sólo por las relaciones que se establecen sino por la riqueza del lenguaje del pueblo que a veces ni se sospecha.
Las entrevistas revelan deseos, frustraciones, descreimientos, esperanzas, deseos de participación como también ciertos momentos altamente estéticos del lenguaje del pueblo”.
“Palabras generadoras son aquellas que descompuestas en sus elementos silábicos, propician, por la combinación de esos elementos, la creación de nuevas palabras”. “Las palabras generadoras deberían salir de este estudio y no de una selección hecha por nosotros en nuestro gabinete por más técnicamente bien escogidas que estuviesen”.
b) Selección del Universo Vocabular estudiado
“Selección a ser realizada bajo ciertos criterios:
– Riqueza fonética.
– Dificultades fonéticas.
– Tenor programático de la palabra que implica mayor pluralidad en el compromiso de la palabra con una realidad social, cultural, política, etc, dada”.
c) Creación de situaciones existenciales típicas del grupo con que se va a trabajar
“Estas situaciones desafían a los grupos. Son situaciones - problemas, codificadas, que incluyen elementos que serán descodificados por los grupos con la colaboración del coordinador. El debate en torno a ellas, como se hace con aquellas que nos dan el concepto antropológico de cultura, llevará a los grupos a tomar conciencia para que al mismo tiempo se alfabeticen”.
“Son situaciones locales que abren perspectivas, para analizar problemas nacionales y regionales. En ellas se van colocando los vocablos generadores en grados según sus dificultades fonéticas. Una palabra generadora puede incluir la totalidad de la situación, o puede referirse a uno de sus elementos”.

d) Elaboración de fichas que ayuden a los coordinadores en su trabajo
“Estas fichas deben ser meros apoyos para los coordinadores, jamás una prescripción rígida que deben obedecer y seguir fielmente”.

e) Preparación de fichas con la descomposición de las familias fonéticas que corresponden a los vocablos generadores
“La gran dificultad que se nos presenta... es la preparación de cuadros de coordinadores... la creación de una nueva – y al mismo tiempo vieja – actitud, la del diálogo, que tanta falta nos hizo en el tipo de formación que tuvimos”. La “actitud dialogal que los coordinadores deben adquirir para realmente educar y no ‘domesticar’. Porque, siendo el diálogo una relación yo - tú, es necesariamente una relación de dos sujetos. En cuanto el tú de esta relación se convierta en mero objeto, el diálogo se destruirá y ya no se estará educando sino deformando”.
“Una vez confeccionado este material con slides o carteles, preparados los equipos de coordinadores y supervisores, entrenados inclusive para discutir las situaciones ya elaboradas y recibidas sus fichas, se iniciará el trabajo”.

96. FREIRE, Paulo. “Concientización y Alfabetización de Adultos”. En “Educación” La Revista del Maestro Peruano. Año V - Nº 11. 1974. pp. 14 - 15.
97. FREIRE, Paulo. Ibídem., p. 15.
98. FREIRE, Paulo. Ibídem. 
99. FREIRE, Paulo. Ibídem., p.16.
100. FREIRE, Paulo. Ibídem.
101. FREIRE, Paulo. “La Educación como Práctica de la Libertad”. Ob. Cit., pp. 133 al 138.

domingo, 11 de septiembre de 2011

ALEXANDER SUTHERLAND NEILL: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Educando

El educando para Neill es una persona que tiene todo el derecho de elegir y de ser sujeto de un tipo de educación no impuesta y en la cual él sea el protagonista principal. Es un ser con deseos de realizarse plenamente en función de sus necesidades e intereses y a través del pleno ejercicio de su libertad. El educando debe ser autónomo. La autonomía significa el derecho del niño a vivir libre, sin ninguna autoridad que condicione su actuar, regido sólo por los dictados de su conciencia y responsabilidad. En Summerhill se daba a los niños libertad más no libertinaje, podían hacer lo que les pareciera en tanto que no molestaran a ningún otro57.
Neill sostiene que cuando se ejerce presión sobre el niño o se le maltrata, se lo está frustrando, cortando de esa manera todo intento de libertad. Darle libertad es permitirle vivir su propia existencia, ser él mismo, ser fruto de su propio esfuerzo.
El educando no debe estar sometido a la disciplina rígida ni a la coerción porque de ser así se le estaría introduciendo en un camino lleno de indecisiones, no permitiéndole integrarse adecuadamente a la sociedad. El niño, en la concepción de Neill, no es un inválido nato ni un autómata inconsciente, sino que tiene capacidad suficiente para valorar, disfrutar y amar la vida; por lo tanto, su educación debe ser una educación para la vida pero con libertad, amor, aprobación, autonomía y autogobierno.
La verdadera educación para Neill es aquel proceso en el que cada individuo crea su propio plan de estudios.
Se busca preguntas y busca respuestas a los problemas que le presenta su propia existencia.

El Educador

Sostiene Neill que el educador en libertad, permite educar para la libertad, rompe con falsos esquemas y hace de la enseñanza una práctica fundamental basada en la razón y en el amor. Debe ser sincero, no engañar al niño, debe actuar por convicción, tener sentido del humor, humanidad, ser lo suficiente maduro y bien equilibrado para vivir en igualdad de condiciones con los niños. No debe ser restrictivo. Debe tener una personalidad fuerte pero no dominante, fe y paciencia inagotables y amplia visión educativa. Un buen maestro, dice Neill, no trata de descubrir en el niño aquello que sabe, sino, que le hace ver las cosas. No descubre sino da y lo que da lo hace con cariño, aprobación, reconocimiento, amabilidad y simpatía. En buen maestro no sólo debe comprender al niño sino que debe aceptarlo, tal cual es. El educador debe conocer la historia psicológica de cada niño para no actuar erradamente porque de otra manera se podrían proyectar sobre él sugerencias plagadas de prejuicios y de enseñanzas y amenazas morales. El maestro severo nunca tendrá éxito en una escuela libre.
El buen educador actúa sin ser advertido porque el centro real del proceso educativo no es él sino el educando; no busca imponer sus conocimientos.
Para Neill el futuro educador debería ser educado en base a valores y juicios sobre libertad y humanidad, lo que posteriormente debería aflorar en todo acto de su comportamiento, desterrando de esta forma la educación tradicional, coactiva o inhumana que se da al alumno en la escuela tradicional y que tanto mal hace a la sociedad.
Sostenía Neill que el maestro debe tener “buen sentido del humor y el menor sentido de dignidad posible; no deben inspirar temor ni ser moralistas”58.

Los Padres de Familia

Respecto al significado, importancia y rol de la familia en la educación de los niños, Neill, plantea las siguientes ideas:
La familia es la columna vertebral de un país, el mejor sostén de la nación.
Dado que en la actualidad nuestra civilización es patriarcal, todo el poder se concentra en la autoridad del padre; la madre sin embargo, es la que siempre se queda en el hogar al cuidado de los niños y atada a un sin fin de quehaceres, por lo tanto no existe una verdadera democracia, ya que la participación del padre es mínima con respecto a la educación del niño.
La familia es un excelente escenario para el ejercicio de la democracia. Los diferentes caracteres y formas de pensar posibilitan la práctica de esta democracia. Hoy en día la amistad entre padres e hijos va en aumento en todas las clases sociales, por lo tanto los padres deben ser amigos de sus hijos y darles la orientación, el consejo y el apoyo necesarios. Es necesario dirigir al niño la palabra reconfortante de amor, felicidad y motivación que debe emanar de los padres. La pequeña comunidad familiar es de gran transcendencia en la vida del niño y en su educación. Si se abriga el odio en el hogar, se manifestará en todo lugar que rodee al niño, incluido la escuela. Nunca se alcanzará una auténtica democracia mientras no reine en todo hogar un sentimiento firme de amor, libertad y felicidad.

57. NEILL, Alexander. “El Nuevo Summerhill”. 1ª edición en español. 1994. Fondo de Cultura Económica. México.
58. NEILL, Alexander. Ibídem., p. 153.