jueves, 15 de septiembre de 2011

PAULO FREIRE: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Educando y el Educador

Para freire un aspecto sustantivo de su planteamiento pedagógico constituye la solución de la “contradicción” educador - educando, que se genera a partir de la caracterización que él hace de la Educación Bancaria y en la que se presenta a un educador actor, director y protagonista principal del proceso educativo frente a un educando objeto y receptor. Esta concepción origina un educando pasivo, acrítico de la realidad y adaptado al sistema social, que de ninguna manera debe ser el educando de una educación problematizadora y liberadora. La contradicción educador - educando Freire la considera superada con la “Pedagogía del Oprimido” y la “Educación Liberadora”, que genera: 
  • No más un educador del educando.
  • No más un educando del educador.
  • Sino, un educador - educando con un educando - educador.
Ello se traduce en que:
  • Nadie educa a nadie.
  • Nadie se educa solo.
  • Los hombres se educan entre sí, mediatizados por el mundo.
El educando, según Freire, es el centro y motor del proceso educativo; es quien le da vida a la labor que realiza el educador, quien sólo orienta o facilita sus aprendizajes a través de una acción conjunta y transformadora. El educando no debe ser ya un ente “domesticado” y “manipulado” sino gestor de su transformación.
Para Freire el educador sólo tiene dos posibles actitudes: transmitir un saber que sirva para mantener el sistema de opresión o promover en el pueblo la adquisición de una conciencia clara de su situación objetiva. El papel del educador problematizador es el proporcionar, conjuntamente con los educandos, las condiciones para que se dé la superación de las contradicciones del conocimiento y se llegue a la verdad. Tiene derecho a tener sus propias opciones, pero no tiene el derecho de imponer sus opciones a los demás.
Las virtudes del educador para Freire no son precisamente virtudes con las que se nace, no son un regalo que uno recibe sino una forma de ser, de encarar, de comportarse, de comprender; se construyen lentamente a través de la práctica científica y política, en la búsqueda de una sociedad justa. El ser educador no es una cualidad abstracta, sino que se crea con la convivencia humana y la praxis pedagógica.
Entre las virtudes que destaca Freire como características del educador tenemos las siguientes:
 
La Coherencia
Coherencia entre el discurso que se habla y que anuncia la opción y, la práctica que debería estar confirmando el discurso. Esta virtud enfatiza la necesidad de disminuir la distancia que existe entre el discurso y la práctica e incluso de que esta última supere al primero.

El ser capaz de lidiar con la tensión entre la palabra y el silencio 
Entre la palabra del educador y el silencio del educando; entre la palabra de los educandos y el silencio del educador.
Si el docente no trabaja bien esta tensión su palabra puede generar el silencio permanente de los educandos. Hay que aprender a escuchar al educando y promover que el educando se exprese, hable. Es necesario que el educador exprese su satisfacción, gusto y respeto por las preguntas de los educandos a fin de promover sus preguntas y no su silencio.

El trabajar convenientemente la subjetividad y objetividad
La tensión entre la subjetividad y objetividad, entre conciencia y mundo, entre práctica y teoría, entre “ser social” y conciencia.

La autocrítica
Virtud que posibilita que cada vez seamos menos subjetivos.

El vivir la tensión entre el “aquí” y el “ahora”
Freire sostiene que es virtud del educador no sólo comprender sino vivir la tensión entre el “aquí” y el “ahora” del educador y el “aquí” y el “ahora” de los educandos. Porque, en la medida que el educador comprenda esta relación entre su “aquí” y el “aquí” de los educandos es que descubrirá que su “aquí” es el “allá” de los educandos.

Teoría y Práctica
El vivir intensamente la relación profunda entre la teoría y la práctica, no como una yuxtaposición o superposición sino como una unidad, es otra de las virtudes del educador liberador. Teoría y Práctica están íntimamente vinculadas en la transformación del hombre y su mundo.

Paciencia e Impaciencia
El educador debe aprender a experimentar la relación tensa entre paciencia e impaciencia de tal manera que jamás se rompa la relación entre las dos posturas.

4 comentarios:

  1. excelente recopilación máxime ahora en pleno siglo XXI que se hace necesario cambiar el paradigma de Educando objeto por el de educando sujeto.

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  2. excelente recopilación máxime ahora en pleno siglo XXI que se hace necesario cambiar el paradigma de Educando objeto por el de educando sujeto.

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