sábado, 10 de septiembre de 2011

JUAN JACOBO ROUSSEAU: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Niño como Sujeto de la Educación

El niño es el sujeto de la educación y debe ser educado de acuerdo a las etapas de su desarrollo natural. Debe ser rico porque “sólo los ricos tienen necesidad de una educación natural que los haga aptos para vivir en todas las condiciones”. (Emilio. Libro I).
“Nace apto para aprender pero sin saber ni conocer nada. Sus primeras sensaciones pertenecen por completo al reino de los sentidos y sólo distinguen en ellas la sed o dolor. Necesitan mucho tiempo para formarse hay que evitar que adquieran hábitos, debemos dejarlo libre al ámbito natural, permitirle ser él mismo y hacer las cosas según su voluntad”. Aprende sintiendo, mirando, escuchando, comparando con la vista, tacto, olfato, etc. (Libro I).
La naturaleza quiere, según Rousseau, que antes que sea hombre sea niño. Su educación se da a través de un proceso natural que abarca desde el nacimiento hasta que se incorpora a la vida social.

¿Quiénes deben realizar el tipo de educación que propone Rousseau?

El primer educador debe ser la madre y no las “amas” a quien se solía entregar al niño para sus cuidados.
Luego, a partir de los 2 años, dicha tarea correrá a cargo de un tutor con las características que él exterioriza en su obra “Emilio”.
El educador para Rousseau es el que posibilita las oportunidades de aprendizaje, al permitirle el contacto libre con las cosas; el que lo aparta de todas las nociones de las relaciones sociales que exceden de su capacidad; el que no busca que enseñarle algo sino el que despierta en el educando la ambición y necesidad por el aprendizaje; el que le proporciona métodos para que él los aprenda cuando se desenvuelva mejor su afición; el que le orienta a satisfacer sus necesidades; el que le permite adquirir todo género de instrumentos sin saber cuál necesitará; el que le hace ver que más se aprende haciendo que leyendo o escuchando; el que le permite ejercitar su cuerpo, sus sentidos, su espíritu y su razón; el que busca hacer un pensador que sea luego amante y sensible; el que le permite aprender a juzgar por sí mismo con juicios firmes y a apreciar lo que le es útil y que posibilita que frente a ello no le convenza la opinión general; el que le ayuda a adquirir la virtud personal para que luego pueda conocer las virtudes sociales; el que le hace ver luego, cómo la sociedad deprava y pervierte a los hombres y cómo en ella encuentra sus vicios (esto en su época de adolescente); el que le enseña la sociedad pero sin entrar en contacto con ella; el que luego le prepara para que adquiera experiencias propias en el mundo que lo rodea para que al fin, al entrar en sociedad, pueda libremente y con sensatez reflexionar sobre el corazón humano y la conducta de los hombres.

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