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martes, 18 de octubre de 2011

JOSÉ ANTONIO ENCINAS FRANCO: APRECIACIÓN CRÍTICA

1. La propuesta educativa de José Antonio Encinas constituye el reflejo de una amplia visión de la realidad mundial y latinoamericana y particularmente de la realidad nacional. Trazó los lineamientos básicos de una educación basada en el respeto a la idiosincrasia del poblador y a las características peculiares del niño peruano.
2. Su propuesta pedagógica denota un conocimiento profundo y respeto por la personalidad del niño al cual sostuvo debía conocerse ampliamente para poder participar con él en su proceso formativo.
3. Enarboló los principios de libertad, creatividad, cooperación y participación del alumno en el quehacer educativo, como los pilares que sustentaron su pedagogía social y humana. Sostuvo la necesidad de una depuración de los valores políticos y sociales prevalentes como premisas a tenerse en cuenta como valores educativos.
Planteó que la educación y la escuela debían reivindicar los derechos del niño y particularmente del niño andino, desterrándose toda marginación.
4. Impulsó el respeto a la calidad profesional de los maestros del Perú de quienes manifestó que podrían hacer la Reforma Educativa sin necesidad de contratarse misiones extranjeras que generalmente traen ideas que no se adecúan a la realidad peruana, motivo por el cual todo intento de reforma había fracasado en el país.
5. Dio a la función magisterial el nivel e importancia que debe tener en la sociedad al manifestar que “el más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia, es el de maestro de escuela”, orientando y privilegiando con ello, el rol social que el maestro cumple, para lo cual no vasta con enseñar a leer y escribir, sino que es importante conocer la realidad social, conocer al niño en sus diferentes manifestaciones y en base a ese conocimiento y su formación profesional favorecer su desarrollo personal y social.
6. Trazó un ideario en defensa del niño en su dimensión psicológica, en sus hábitos y desarrollo formativo, en el respeto por parte de los padres de familia y maestros a su descanso, a su sentido creativo, a la necesidad de acostumbrarse a soportar sus contradicciones, al desarrollo evolutivo de su conducta como principio de autodisciplina y a su vida emotiva en razón de su propio desarrollo psico - biológico y social. De igual manera impulsó el respeto a su egocentrismo, a la desobediencia como acto formal exterior y no interior, para comprenderlo mejor.
7. Además de ser un teórico de la educación, fue esencialmente un maestro que evidenció sus conocimientos en el quehacer educativo diario. Levantó la bandera de la defensa del hombre que vive en el Perú profundo, el indio, y a través de la educación buscó rescatar la grandeza del hombre peruano, respetándolo, amándolo, comprendiéndolo y orientándolo hacia un mejor destino. Con sus ideas y sus acciones ahondó su pensamiento sobre la educación, preocupándose por la falta de articulación y armonía entre los distintos niveles del sistema educativo. Le dio a la escuela la importancia que debe tener así como al maestro y al padre de familia, para actuar en forma conjunta en la superación de los males sociales y educativos.
8. En su obra pedagógica, “Un Ensayo de Escuela Nueva en el Perú”, propone lo que debe ser la educación peruana en su integridad y traza los lineamientos generales de una política educativa acorde al avance científico y tecnológico, tomando como base el conocimiento del niño y de la realidad socio - económica, cultural y política del país.
Abarcó los aspectos teleológicos, ontológicos, antropológicos, mesológicos y contextuales de la educación, dando importancia capital al educando como eje del sistema educativo, al maestro como guía y orientador y a los padres de familia y comunidad como agentes que deben intervenir en la educación.
Propuso asimismo los contenidos (programas) educativos, los medios y recursos para hacer efectiva la acción educativa y el rol de la escuela como agente socializador en una realidad como la nuestra.
Enarboló, con todo ello, una propuesta educativa digna de ser tenida en cuenta en un país que aún hoy mantiene similares preocupaciones.
9. Por su notable obra educativa, por su conocimiento de las teorías y corrientes educativas de su tiempo, por el amor y compromiso con el Perú, por la coherencia entre su pensamiento y acción, por sus ideas revolucionarias en materia social y educativa, por sus cualidades personales de hombre de bien, por su perseverante y veraz crítica de la realidad social, política y educativa del país, es sin duda, uno de los más brillantes paradigmas, cuya obra debería revisarse para ponerla en práctica con el sello de su aporte.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

TALCOTT PARSONS: MEDIOS DE LA EDUCACIÓN

1. El ámbito familiar, medio en el cual se inicia la educación para la socialización.
2. La Escuela, medio típico donde el educando inicia la carrera por alcanzar su status. Aquí empieza a definirse el desempeño diferente de tareas y a decidirse identificaciones importantes.
En la escuela se determina quien irá o no irá a la Universidad. La escuela provee a la sociedad los recursos de personal entrenado que requiere la sociedad industrial.
3. La estructura de status y de roles, la cual plantea exigencias al sistema educativo y determina los estímulos, premios y recompensas en función del éxito alcanzado.
4. Los medios de comunicación masiva, que impactan decididamente en la educación.

martes, 27 de septiembre de 2011

CELESTINE FREINET: MEDIOS DE LA EDUCACIÓN

a) Su Concepción Pedagógica
Cuando Freinet se inició como maestro en la escuela de Bar Sur Loup, no tardó en darse cuenta de la desvinculación existente entre la escuela y la vida; constató que la educación vigente en su tiempo estaba desadaptada en relación a los intereses de los niños, no sólo por sus métodos, sino por la ruptura existente con el medio social en el que vivían los niños: la educación estaba divorciada de la vida. La apatía y el aburrimiento de los niños ante las exposiciones, las composiciones, los exámenes, etc., lo afligían más porque se percataba de que los intereses de los niños estaban orientados en otras direcciones, particularmente: la vida cotidiana, los juegos y la naturaleza. “El niño tiene sed de vida y de actividades. Utilicemos esta aspiración poniendo a su disposición los instrumentos de enseñanza y educación que creamos útiles para su elevación y trabajemos en la realización de las condiciones materiales y sociales que le permitirán desarrollarse”, afirmaba Freinet.
Freinet intuyó los medios necesarios para la vida y la escuela y para lograr que la educación responda a las necesidades reales de los niños. Supo, con creatividad e iniciativa excepcionales, encontrar los medios y materiales educativos más apropiados a los intereses de los niños.
Freinet introdujo en la escuela técnicas nunca antes usadas, nacidas de su intuición pedagógica. Sostenía que el maestro debe seguir los intereses de los alumnos, conociéndolos mediante la expresión libre, para luego aprovecharlos a través de la imprenta en la escuela y el uso de los ficheros y de los diarios escolares.
La experiencia demostró que su intuición era acertada, pues, sus técnicas tuvieron éxito. Con ellas se lograba restablecer la unidad entre la escuela y la vida, ya que los intereses de los niños surgían en el contacto con las realidades de su vida cotidiana y de su medio ambiente.
Freinet se propuso una renovación de la escuela y de la sociedad misma. Intentó reconstruir el sistema educativo desde la propia práctica escolar.
“C. Freinet, cuyo genio pedagógico es esencialmente práctico, da poco crédito a los teóricos. Este autodidacta desconfía tanto de los psicólogos como de los escolásticos. A sus ojos, ellos tienen la culpa de privilegiar ‘el  dogma sobre la experiencia’ ”70.
En su obra “La Escuela Moderna Francesa” (1957), Freinet expone cuáles han de  ser los propósitos de la renovación de la escuela:  “Se impone una readaptación de la escuela pública francesa para poner al servicio de los niños, en esta segunda mitad del siglo XX, una educación que responda a las necesidades individuales, sociales, intelectuales, técnicas y morales de la vida del pueblo en los tiempos de la electricidad, la aviación, el cine, la radio, el periódico, la imprenta y el teléfono, en un mundo que confiamos en que sea pronto el del socialismo triunfante”. En estas palabras, se expresa el ideal de Freinet de que la renovación de la escuela no es ajena a la renovación de la sociedad en su conjunto. Freinet postula una educación que se sirva de las técnicas pedagógicas en orden al bienestar, la cultura y la paz del pueblo. Otra intención educativa de Freinet es la popular: su pedagogía desea ser resueltamente popular. A toda costa buscó vincular la escuela con el pueblo, “despojándola de toda mística aristocrática para hacer de ella una poderosa preparación a la vida proletaria”.

b) Ni Manuales ni Programas
Los manuales y los programas que se usaban en las escuelas que conoció Freinet, fueron objeto de dura crítica por parte de él, ya que no eran capaces de aprovechar pedagógicamente los intereses vitales de los alumnos, ni ponerlos en contacto con la vida y el medio social. “Basta ya de manuales escolares. Esclavizan a alumnos y maestros”, solía decir. Las razones de su rechazo a los manuales están expuestas en su ya mencionada obra “Más allá de los Manuales” (1929), pero en el fondo, se trata de poner en evidencia que dichos medios, por ser elaborados apriori, están desadaptados de las necesidades reales de los niños y de los requerimientos que exigía la renovación de la escuela y la sociedad.
Al suprimir los manuales y programas escolares, quiso que los mismos niños aportasen los temas o contenidos de las actividades y clases. Para este fin, tenía que apelar a “tres fuentes vitales”: El jardín, el taller y el medio ambiente. Recurriendo a estas fuentes, el niño expresaba sus necesidades vitales y el gusto por una actividad incesante, continua. Las sesiones en cada uno de estos tres ámbitos sugiere a los alumnos los temas o intereses, que son adoptados en forma inmediata por un alumno o por un grupo de éstos, y se mantienen en reserva en la agenda, hasta que se presente el momento propicio para tratarlo. De este modo, con el aporte de cada alumno se “arman” los contenidos o temas.

Retrato de una Jornada de Clase (*)

8.00 a 8.30    
Comienzo de la actividad. Clasificación de los caracteres (de la imprenta); lectura expresiva de los envíos recibidos; enseñanza moral a partir de las experiencias de los niños.
8.30 a 9.30    
Preparación del texto del día: redacción colectiva.
9.30 a 10.00    
Cálculo.
10.00 a 11.00    
Ilustración del texto, elección de dibujos; corrección y trabajo gramatical. Fichero.
13.00 a 15.00    
Imprenta. Canto, luego trabajo libre individual o por grupos, derivado de las actividades de la mañana; trabajo manual, recortado, trabajo con el fichero, trabajos varios de historia, de geografía o de ciencias.
15.00            
Lectura del texto impreso, del que cada alumno recibe un ejemplar (“libro de la vida”). Finalmente, preparación de los  envíos a los corresponsales: cartas y documentos.
(* Las técnicas Freinet de la escuela moderna).

Como se puede ver, las “asignaturas” no eran otras, sino que estaban abordadas desde otra perspectiva: desde los intereses de los alumnos. En este punto, cabe señalar que Freinet no postuló un nuevo currículo, como diríamos hoy. En sus sesiones pedagógicas se ejercitaba a los niños en aritmética, ortografía, expresión, gramática, geografía, historia, etc., pero ya no por medio de tediosas lecciones o exposiciones sino por medio de las técnicas introducidas por Freinet en la escuela.
 
c) El Método Natural del Tanteo Experimental
  • Según Freinet es un método orientado por los principios del trabajo y la cooperación y que se ubica, dentro de “las grandes etapas educativas”, desde el nacimiento hasta la pubertad para producir aprendizajes en los niños. Tiene las siguientes propiedades:Su punto de partida considera que el niño tiende a la acción, a la creación, a exteriorizarse, y es en base a dicha acción que debe organizarse la adquisición de conocimientos.
  • Siendo la educación tradicional intelectualista, el método debe desintelectualizar algunos procesos de aprendizaje y por ello no es cuestión de enfatizar la inteligencia sino la acción orientada a la exploración del medio ambiente.
  • No se debe partir de la teoría sino de la experiencia y de la vida cotidiana, real, para por la exploración comparar y diferenciar.
  • El método natural del tanteo experimental es el mismo que está en la base del aprendizaje del idioma y del andar de la primera infancia. Hay que dejar al niño experimentar, explorar, para que forme su inteligencia y su razonamiento.
El método natural del tanteo experimental viene asociado a las llamadas “técnicas Freinet”. En general, este método es primero empírico, luego metódico y después científico para el conocimiento de la realidad. Como lo ha sostenido Freinet, la educación no sería terminal, sino que el niño pasa primero por procesos o tanteos fisiológicos para avanzar hacia los reflejos sistematizados, hacia la exploración inteligente.

d) Las Técnicas de Freinet
La Imprenta Escolar
Es la innovación pedagógica que más celebridad le ha dado a Freinet. Consiste en emplear en las clases un pequeño equipo de imprenta compuesto por una caja de signos tipográficos comunes, una pequeña prensa, componedores, un rodillo de entintar y otros accesorios. Esta técnica, si bien es esencial para la pedagogía Freinet, no adquiere significado sino en relación estrecha con las otras técnicas suyas.
Los alumnos reaccionaron con gran entusiasmo e interés ante la introducción de la imprenta en la escuela. Maravillados, los niños, experimentaban, a partir de su uso, las motivaciones que los llevarían a desarrollar la expresión espontánea, la expresión escrita sobre todo. En realidad, la imprenta escolar constituyó uno de los mejores medios para facilitar al alumno el paso de lo concreto a lo abstracto, en el campo de la lengua materna, especialmente.
El Texto Libre
Freinet estaba convencido de que para conocer los intereses de sus alumnos había que darles a los niños la posibilidad de expresarse libremente. Por medio de sus producciones espontáneas, el niño se daba a conocer: redacciones libres, dibujos libres, conversaciones libres. Estas expresiones reemplazaban de una manera satisfactoria para los alumnos, las composiciones y los dibujos impuestos por el método tradicional, que no despertaban su interés. Si con la imprenta Freinet resolvió el problema de cómo expresar, con el texto libre, resolvió el problema de qué expresar.
El Fichero Escolar
El año 1929, Freinet dio un paso más en la introducción de nuevas técnicas pedagógicas, mediante la puesta en uso del fichero escolar. El fichero es ante todo una herramienta de trabajo en común. Las fichas colocadas en los clasificadores especiales, serán utilizadas por los alumnos en la medida de sus necesidades y con la mayor libertad posible. Estos materiales los elaboran los alumnos justamente con el maestro.
El Libro de la Vida
El empleo de esta técnica reemplaza al tradicional libro de texto. 
Cada alumno colecciona los textos libres impresos de modo que se llega a componer un “libro de la vida”, que consiste en un libro que trata de la vida de los alumnos, ya que cada uno ha colaborado en su composición y ha ilustrado a mano una parte del mismo.
La Correspondencia Interescolar
A medida que el movimiento Freinet se fue extendiendo, otras escuelas se sumaron al empleo de las técnicas suyas, dando ocasión para un intercambio de los materiales publicados, así como a la aparición de los corresponsales escolares. Los textos que se enviaban eran los que los alumnos habían impreso o dibujado, acompañados eventual-mente de una misiva escrita a mano. Todo el envío se encuadernaba a manera de “periódico”.
La Cooperativa Escolar
Desde su primera experiencia en Bar Sur Loup, Freinet se ocupó no sólo de lo concerniente a la educación, sino también del desarrollo económico de la aldea mediante el establecimiento de una cooperativa. Las actividades de la cooperativa repercutían en la educación de los niños y contribuían al cambio de actitud de los profesores y de la comunidad toda.
Freinet impulsó las cooperativas escolares y les imprimió un nuevo estilo pedagógico, adaptándolas a su ideal de poner la educación al servicio de las necesidades de los niños y de vincular la escuela y la vida. Sin esta orientación, las cooperativas se convertirían en simples recursos para mejorar las condiciones económicas de la aldea y de la escuela, sin ningún valor pedagógico.

70. JUIF, P. y LEGRAND, L. “Grandes Orientaciones de la Pedagogía Contemporánea”. 3ª edición. 1998. Edit. Narcea S.A. Madrid - España. p. 79.

lunes, 26 de septiembre de 2011

ALEXANDER SUTHERLAND NEILL: MEDIOS DE LA EDUCACIÓN

1. La escuela, pero sin fronteras. Una escuela con las características de “Summerhill”.
2. El campo; escenario en el cual el niño experimenta. Abarca el centro poblado, las fiestas y todo lugar en el que el niño se desenvuelve al educarse.
3. El juego. Sostenía Neill que el juego era un excelente medio educativo, que cuando un niño pierde la capacidad de jugar está psíquicamente muerto.
4. Los conocimientos de la psicología infantil; pero sin generalizarlos a edades específicas. Los docentes debían tener amplios conocimientos en este campo.
5. El trabajo. Neill decía que el niño no debía estar ocioso; que el trabajo daba rienda suelta a su imaginación y fantasía.
6. La coeducación; ya que la vida es convivencia entre hombres y mujeres, la escuela, por lo tanto, no debe separarlos. Neill afirmaba que si la coeducación es verdadera, queda eliminada la curiosidad vergonzante y la vida entre niños y niñas transcurre de modo natural.
7. El autogobierno; basado en la autorregulación, que conduce a la autonomía.
8. El teatro, la danza y los deportes; que son excelentes medios para desarrollar la creatividad, solidaridad, imaginación y el adecuado desarrollo físico, mental y social.
9. El trabajo a gusto en los talleres, jardines, deportes, teatro, danza, pintura y sobre todo la libertad para realizar aquello que los intereses y necesidades del niño le demanden.
10.Los premios y castigos, pero no en el sentido tradicional. El premio es eminentemente subjetivo (satisfacción por el trabajo realizado). El castigo, cuando debe aplicarse, no es un acto de odio, manifestación que según Neill sí está presente en el castigo de la educación tradicional.

sábado, 24 de septiembre de 2011

JOHN DEWEY: MEDIOS DE LA EDUCACIÓN

Se desprende de la obra de Dewey que:
  • El escenario educativo es la vida misma y la “experiencia” que del mundo recogen los individuos para desarrollar sus potencialidades.
  • La escuela debe convertirse en un laboratorio social donde los niños aprenden a someter la tradición recibida a pruebas pragmáticas de la verdad. En ella, el conocimiento acumulado por la sociedad debería vivirse. Debe permitir desarrollar en el niño la competencia suficiente para resolver los problemas del presente y comprobar los planes de acción del futuro de acuerdo con un método experimental.
  • La escuela ha de estar de acuerdo con la vida real, de la cual ha de sacarse las experiencias que engendran conocimientos. La escuela óptima es aquella que no almacena conocimientos en la memoria, sino que capacita para resolver situaciones nuevas y conflictivas.  
  • Los programas escolares deben estar supeditados a los intereses y necesidades del niño.
  • El currículo es confeccionado atendiendo únicamente a los valores del niño y no a los del adulto, a los valores de la generación presente y no a las del pasado.
  • El método pedagógico consiste primero en volverse inteligente, atento a las aptitudes, a las necesidades, a las experiencias pasadas de las que debe instruirse, y en segundo lugar, desarrollar esas sugestiones. Toda la  metodología pedagógica debe lograr al máximo la participación de los educandos desde la misma formulación de los contenidos educativos; debe diferenciar los tipos de experiencia existentes y las cualidades de las mismas.
  • El proceso educativo comienza casi desde el nacimiento del individuo y se da continuamente. Despertar el interés en el alumno es un medio de la pedagogía.
  • Es importante que el niño aprenda a través del descubrimiento y de la resolución de problemas. Debe aprender por la experiencia. El aprender procede de lo concreto a lo general y no de lo general a lo particular. La actividad es el medio esencial para adquirir experiencias en la dinámica social.
  • Hay que buscar que participar en la resolución de los problemas que nos plantea la vida a través de la investigación de los mismos. Decía que ante un problema surgido, buscamos datos acerca del problema, luego pensamos en una secuencia ordenada para su solución, construimos una hipótesis y luego la comprobamos en la acción; la incorporamos como conocimiento si resuelve el problema.
  • El niño debe acercarse a las asignaturas como a conjuntos de materiales que mantienen nexos posibles con la acción futura y que al manejarse adecuadamente pueden ampliar el significado de nuestra experiencia. No deben ser las asignaturas objeto de reverencia alguna ya que por lo general no tienen relevancia para las experiencias reales de la vida de los alumnos.
  • El comienzo de la instrucción debe hacerse con la experiencia que ya tienen los alumnos y que esta experiencia y las capacidades que se han desarrollado en su transcurso ofrezcan el punto de partida para todo aprendizaje posterior.
  • En las escuelas debían estar centrados todos los medios que puedan contribuir eficazmente a la formación de los niños.
  • El método empleado para la disciplina ha de proceder de la escuela tomada en conjunto y no directamente del profesor.

domingo, 18 de septiembre de 2011

JOSÉ ANTONIO ENCINAS FRANCO: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Educando

Encinas sostuvo que el niño era el eje y protagonista principal de la educación. Había que poner en juego su capacidad de observar, de raciocinar y de juzgar todo género de fenómenos para que deduzca la injusticia que envolvía el orden social. El educando, en posesión de un bagaje de conocimientos ya utilizados, con espíritu de solidaridad, ya experimentado, con una poderosa fuerza ideológica, y con una energía mental elaborada, estará preparado para intervenir en la atención de los principales problemas que aquejan a su región y al país.
“El niño trae consigo el proceso de la raza, la historia de una familia, la influencia de una sociedad”158, por eso el maestro tenía que comprender al niño, para cuyo efecto tiene que conocer su historia, “problemas como la herencia, la vida sexual, las relaciones entre la biología y la psicología, la vida emotiva y ética de los niños, que esperan una solución por lo menos aproximada”159.
Danilo Sánchez, dice: “Encinas como auténtico maestro, sentía por el niño verdadera ternura y genuina fascinación. Su relación con ellos era franca y mutuamente entusiasta. Los niños, como atraídos por un imán, se le acercaban inmediatamente, y ello resultaba sorprendente por la imagen austera que él solía proyectar hacia los adultos. Los niños veían en él a un protector, incluso a un “libertador”, término excelso con el que lo calificaron los niños de la Habana - Cuba, cuando dichos niños le dijeron “nuestro libertador”. Manifestaba Encinas que ‘El niño ha sido el más incomprendido de todos los tiempos.Cuando alguien escriba su historia podremos comprender el origen de los tremendos males sociales que aquejan a la humanidad’ ”.
Cuando se fundó el Instituto Experimental de Puno, propuso que dicho instituto iba a cambiar el proceso de enseñar por el proceso de aprender. Sostenía que lo urgente era que el niño aprenda mediante el esfuerzo propio, respaldado por la continua observación de la naturaleza y por el análisis de los hechos sociales y económicos en que se desenvuelve la sociedad.
Su adhesión al niño no era exclusiva ni limitada a él; porque fue igual su adhesión al joven y a todos los estudiantes. Para él decir niño o joven era lo más puro y sagrado; “en ellos sus rebeldías son santas, sus protestas justificadas, y dignas son sus impaciencias”.
Decía que “Buena parte del desastre moral y político en que vivimos se debe al menosprecio que se tiene por la juventud, al hecho de considerarla siempre como elemento subversivo”.
Afirmaba que el niño por su naturaleza es sujeto deliberante y que causaba sorpresa que en la escuela no se le permita ejercitar, con libertad, el derecho a agruparse, a asociarse por propia voluntad y el derecho a intervenir en las cuestiones que le incumben.
Sostenía Encinas que el niño poseía una personalidad propia, distinta de la del adulto y que, por lo tanto, era preciso conocerla como condición indispensable para orientarlo. La autonomía del estudiante, afirmaba, es el eje sobre el cual debe girar todo el propósito de cualquier reforma educativa.
El niño incomprendido es aquel de quien no se conoce su historia, por ello “sigue siendo considerado como un sujeto pasivo, quien debe acomodarse a las exigencias de un reglamento, a los gustos del padre, a la absurda homogeneidad en la escuela”160. Por eso “el niño vive (...) incomprendido, erróneamente juzgado, empíricamente clasificado, detenido quizá en sus más valiosos impulsos y tendencias...”161.
Sólo a través de un estudio integral del niño se puede conocer su “conducta”. El maestro para evaluar el aprovechamiento de los alumnos, debe llevar la historia clínica integral del alumno. La rebeldía de un niño no es mala conducta, mucho menos sus dificultades para aprender, afirmaba Encinas.
Al niño no se le puede exigir que resuelva un problema utilizando el mismo procedimiento del maestro, que no le acomoda. “Cada estu-diante tiene su propia manera de razonar, su propia gimnasia intelectual, cuyo proceso y dirección escapan a cualquier método de enseñanza”162.
El niño de la escuela está en plena evolución psíquica cuyas múltiples manifestaciones varían de un momento a otro y sin que sea posible someterlas a medida alguna. “El examen(...), debería exigir un conjunto de datos acerca de la vida del niño, y disponer de elementos y de auxiliares que coadyuven, no tanto para juzgarlo o calificarlo, cuanto para conocerlo mejor, para rectificar los errores cometidos con él, para auspiciar o restringir las normas educativas o los métodos de enseñanza impuestos. Tal debe ser la función del verdadero examen en la escuela primaria”163. Expresaba Encinas que el niño no debía agonizar sobre los libros y las copias veladas enteras para aprender de memoria aquello que debía haber sido motivo de esfuerzo metódico durante toda su educación en la escuela.

Educador
El maestro debe ser capacitado para que se encuentre apto para enseñar, sostenía Encinas. La formación del maestro es un problema que no había sido abordado. Al maestro debía capacitársele para estudiar permanentemente y para que esté actualizado y por consiguiente apto para enseñar. Sobre Encinas como Educador hace José Portugal Catacora las siguientes precisiones: “Las palabras maestro, educador, pedagogo, encierran similares conceptos, con sutiles diferencias (...) el maestro es la persona preparada para ejercer la enseñanza y posee un título; el educador es aquél que no ha sido preparado, pero que posee condiciones aun superiores al maestro para educar; y el pedagogo es aquél que además de enseñar y educar, domina las ciencias educativas (...) el maestro Encinas fue al mismo tiempo maestro, educador y pedagogo” 164.
Según Portugal Catacora, existe maestros prácticos y maestros técnicos; el maestro Encinas podía hacer ambas cosas sin esfuerzo alguno. Sobre su versatilidad agrega que en el Liceo Aguayo de Cuba, ejerció el cargo de jefe del Departamento de Psicopedagogía, elaboró textos tratando con niños menores de seis años; en la Escuela Experimental de Puno hizo demostraciones de diagnóstico de madurez en niños de educación primaria; en el Colegio Dalton trató con adolescentes y fue profesor en la universidad de Puerto Rico y rector de nuestra vieja universidad de San Marcos. Añade Portugal en su descripción del Maestro, que Encinas fue un hombre que educó hombres fuera del aula más que dentro de ella. No reconocía más jerarquía que la que da la capacidad intrínseca para ejercer la función docente. Para él, aquello de maestros primarios, secundarios o universitarios no tenía ninguna significación; mucho menos aquella clasificación de maestros de primera, segunda y tercera categoría. Su afán permanente fue que el magisterio tuviera un escalafón científico.
“El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia es el de maestro de escuela”165, proclamó en la introducción de su principal libro: “Un Ensayo de la Escuela Nueva en el Perú”. Y luego acotó: “cuando la sociedad actual se sacuda del egoísmo y de los prejuicios que aniquilan sus más vitales funciones y cuando el maestro, de su parte, deje la rutina y se transforme en leader social, entonces el magisterio habrá sobrepasado en importancia a cualquier otra actividad humana”166.
Sostuvo que el maestro debía sembrar en la sociedad y trabajar por sus resultados durante todos sus días. Debía ser un mentor de concien-cias, un conductor de multitudes, un arquitecto de gran envergadura. Si no cumple esta misión el maestro es “simplemente un conductor de rebaños o un albañil de aldeas”167.

La Comunidad

La familia es un agente de suma importancia y por ende imprescindible para desarrollar la buena educación de los niños y jóvenes, lamentablemente esta participación no es bien entendida. Al respecto decía Encinas que: “la presencia de los padres de familia en la escuela comúnmente se limita al acto formal de la matrícula o en los casos de irregularidad de conducta de los niños, muchas veces para agravar la situación del niño, porque en esos casos fortuitos los padres se limitan a pedir castigo... y el castigo nunca resuelve ninguna situación irregular de conducta”168. Por ello reclamaba que “las relaciones del hogar y la escuela debían darse en forma sistemática de acuerdo a un plan trazado entre el maestro y padre de familia en la hora de la matrícula. Así, las relaciones de los padres de un niño con el profesor deben convertirse en un intercambio de informaciones que permiten hacer más eficaz la acción educativa”.
Encinas, enfatiza, que los maestros deben de conocer la naturaleza de los niños y es por ello que en su libro de higiene mental dice que los docentes del kindergarten deben estar altamente preparados. No se debe poner al azar el futuro educativo de los niños. El acto educativo debe ser un acto rigurosamente sistemático.
“El estado, el hogar, la escuela y la sociedad deben coadyuvar en el proceso educativo de los niños”169. Es que a modo de ver del maestro Encinas, la presencia dinámica y aún pasiva de la sociedad en la tarea de educar generaciones es bastante compleja. El Perú es un país multicultural y además de extrema pobreza. Por lo tanto, el maestro tiene la grave responsabilidad de ser un científico creativo, conocedor del contexto del niño al que educa.
Su crítica al Estado fue insistente en defensa de la educación del niño. Al respecto, decía que:
“Mientras el Estado no tome en sus manos la vida integral de los niños, ofreciéndoles pan y abrigo, no sólo habitación sino hogar, es decir espiritualidad; mientras no adquiera y ejecute el derecho de substraerlos de su ambiente nocivo: mientras no impere la distribución equitativa del capital; mientras la sociedad y la familia sucumban bajo el peso de los prejuicios de todo orden; mientras reine el egoísmo y la maldad entre los hombres, el niño será victima propicia y sacrificada”170.
Encinas sostenía que el Estado no sólo debe proveer al niño una educación formalmente pedagógica, sino que les debe proporcionar alimentación, vestido y vivienda. Asimismo debe equipar las escuelas con los últimos adelantos acordes a la psicología y la ciencia pedagógica.

158. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p. 176.
159. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p. 177.
160. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p.183.
161. ENCINAS, José Antonio. Ibídem.
162. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p.188.
163. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p.190.
164. PORTUGAL CATACORA, José. “José Antonio Encinas. El Maestro de los Maestros Peruanos”. Ibídem., p. 37.
165. ENCINAS, José Antonio. “Un ensayo de Escuela Nueva en el Perú”. Ibídem., p.1
166. ENCINAS, José Antonio. Ibídem.
167. ENCINAS, José Antonio. Ibídem., p. 59.
168. PORTUGAL CATACORA, José. Ob. Cit., p. 57
169. PORTUGAL CATACORA, José. Ibídem., p. 57.
170. PORTUGAL CATACORA, José. Ibídem., p. 58.

sábado, 17 de septiembre de 2011

JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Educando

Mariátegui nos dice que mientras prevalezca la realidad feudal y colonial que lo ha reducido a la servidumbre, el peruano no podrá liberarse y que el estado ha conseguido anular en el individuo la libertad de querer, la espontaneidad, la iniciativa, la originalidad del movimiento y ha logrado reducir a los hombres a un docilísimo rebaño que no sabe actuar sino conforme al signo y según la voluntad de sus patrones. Consecuencia de ello conceptúa al educando como una juventud sensible y permeable a las ideas del presente, sin ninguna actitud crítica a la situación existente y sumidos en una obediencia pasiva.
Mariátegui sostiene que por la orientación política inadecuada de los gobiernos de turno, el educando es instruido de acuerdo a la clase a la que pertenece: educando de la clase burguesa y educando de la clase popular. El educando de la clase burguesa es el que generalmente tiene acceso a la educación existente, su educación da mucho culto a las humanidades, la retórica y desatiende la orientación práctica dirigida a estimular el trabajo. El educando de la clase popular aún mantiene el prejuicio de la inferioridad de su raza mestiza con raíces indígenas porque la educación le hizo creer en la superioridad de la raza blanca y de la clase burguesa.
Mariátegui denuncia la discriminación de la escuela burguesa en los siguientes términos: “La escuela burguesa distingue y separa a los niños y educandos en dos clases diferentes. El niño proletario, cualquiera que sea su capacidad, no tiene prácticamente derecho, en la escuela burguesa, sino a una instrucción elemental. El niño burgués, en cambio, también cualquiera sea su capacidad, tiene derecho a la instrucción secundaria y superior. La enseñanza en este régimen no sirve, pues en ningún modo, para la selección de los mejores. De un lado sofoca o ignora todas las inteligencias de la clase pobre, de otro lado, cultiva y diploma todas las mediocridades de las clases ricas”146.
La nueva generación tiene que formarse para transformar la realidad peruana, sostenía Mariátegui. Se desprende de ello que la educación debiera contribuir a formar un educando nuevo caracterizado por ser histórico, consciente, pensante y operante, crítico, creador y transformador de su realidad.

El Educador

Las desigualdades educacionales entre los educandos según su procedencia de clase, se expresa también en el caso de los maestros y profesores. El Amauta considera a los maestros en general, una categoría de “trabajadores” que en el orden demoliberal burgués ha contribuido a diferenciar la clase burguesa de las clases populares. Plantea que el maestro primario, por su origen social y por la especialidad de su trabajo, se siente más próximo al pueblo, mientras que el profesor del liceo y de universidad se siente más alejado de aquél, más próximo a la burguesía.
El maestro primario es más dedicado a su profesión, el del liceo es más enseñante y ha diversificado su ocupación con la práctica de otras profesiones o actividades como la literatura o la política. Para el docente universitario la cátedra constituye una mera estación de la vida cotidiana; la enseñanza es un complemento intelectual de su actividad práctica, política o mercantil.
El maestro primario procede del pueblo, específicamente de la pequeña burguesía. Tiene la abnegada función de dar a los niños pobres la instrucción elemental gratuita y obligatoria del Estado.
El Estado remunera mal su fatiga, el Estado condena a sus maestros a una perenne estrechez pecuniaria y no sólo eso, también les niega los medios para su mejoramiento, no sólo económico, también cultural, los maestros carecen de posibilidades de progreso científico y de acceso a los bienes y servicios culturales.
Mariátegui plantea la idea precursora de la organización sindical unitaria de los maestros, superando la división por niveles; idea que impulsó la organización de los maestros a partir de los años 30, cristalizándose ese anhelo en 1972, al constituirse el SUTEP en la ciudad del Cusco.
En una clara expresión de su concepto clasista y sindicalista considera que para que los educadores puedan organizar la enseñanza y las bases nuevas, es necesario que sepan antes ser un sindicato y “entender la solidaridad histórica de su corporación con las otras corporaciones que trabajan por reorganizar sobre bases nuevas, todo el orden social”147.
Considera que del espíritu de los maestros primarios pende los ideales de transformación social y la forja de un nuevo estado social.
Sostiene que el “educador, a través de la escuela y de su acción social en general, deberá participar de la determinación de un orden social futuro, hecho que es incuestionable y, por lo tanto, no debe realizar una acción ciega o conformista, sino una acción lo más responsable y lúcida posible”.
Valorando en su integridad el rol del maestro, dice: “De todas las victorias humanas les toca a los maestros en gran parte, el mérito. De todas las derrotas humanas, en cambio, en gran parte la responsabilidad”148.

146. MARIÁTEGUI, José Carlos. Ibídem., pp. 49 - 50.
147. MARIÁTEGUI, José Carlos. “Temas de Educación”. Ibídem., p.  61.
148. MARIÁTEGUI, José Carlos. Ibídem., p. 62.

lunes, 12 de septiembre de 2011

CELESTINE FREINET: SUJETOS DE LA EDUCACIÓN

El Educando

Freinet coincidía con la Escuela Nueva en que el punto de partida de la educación es el niño, el alumno y no el adulto, el maestro.
Ese niño que, a primera vista, parecía, por naturaleza, holgazán, tramposo, mentiroso, reacio a cualquier esfuerzo, está lleno de ansias de vida y de actividad. Aspiraciones que la enseñanza existente no aprovecha. Sus intereses apuntan a otras realidades que Freinet supo advertir sin demora: la vida cotidiana, el juego y el medio ambiente.
En Bar Sur Loup, Freinet consiguió que sus alumnos no sólo adquirieran el hábito de las nuevas técnicas, sino que se apasionen por los trabajos realizados en la escuela y en la aldea. Así se transformaron en encuestadores, indagando, según la índole de sus investigaciones pedagógicas, multiplicando sus visitas y desplegando una actividad de lo más entusiasta.

El Educador
En la pedagogía de Freinet, el maestro no es un “dictador de lecciones”, sino un orientador del aprendizaje de sus alumnos; es un colaborador de sus alumnos que trabaja con ellos en el desarrollo de las técnicas y las actividades que éstas implican. El maestro y los alumnos, por ejemplo, elaboran juntos las fichas o el texto del día. También, en colaboración, hacen uso de la imprenta en la escuela.
El maestro no es concebido como alguien externo a la comunidad de los alumnos, sino como integrante de ella. Es responsable de crear un clima de trabajo en la escuela y participa con sus alumnos en el uso de las técnicas de trabajo.
 
La Comunidad
Freinet sostenía que la escuela “es una obra de la que saldrá lo que todos juntos construyamos”. Por su forma de entender la educación ligada a la vida y por la orientación popular que él le imprimía, la comunidad estaba llamada a jugar un rol importante en el proceso educativo. Para Freinet la renovación de la escuela y de la sociedad van parejas, por eso sus técnicas tienden a vincular profundamente la escuela y el medio social donde se desenvuelve. Esta preocupación social se vio cristalizada en la cooperativa escolar, que fue algo más que un ingenioso recurso destinado a mejorar las condiciones materiales de la escuela. Se trataba, como con sus otras técnicas, de involucrar a la comunidad con la escuela y de hacer que la educación esté arraigada en el medio social donde está enclavada.
“… en el caso de Freinet existe tal acuerdo entre el movimiento cooperativo en la escuela, los escolares, y así mismos los maestros, que es imposible no ver en él la manifestación cierta de que la cooperación, pieza esencial de su movimiento, está integrada en él como lo está en el organismo cualquiera de los sistemas principales sin los cuales la corriente vital no podría fluir”69.

69. GILBERT, R. “Compendio de la Ciencia de la Educación”. 1ª edición en español. 1985. Ediciones Grijalbo - Colección Pedagógica. México. p. 121.

jueves, 8 de septiembre de 2011

FINES DE LA EDUCACIÓN SEGÚN JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI

Los fines de la educación que se desprenden del pensamiento de Mariátegui se proyectan hacia la autorrealización plena de los hombres y al máximo desarrollo de sus potencialidades para el bien social.
Mariátegui no era un especialista en educación; sin embargo su nivel de reflexión filosófica sobre la educación, le permitió no sólo un diagnóstico de la realidad educativa peruana sino postular una concepción y fines de la educación unidos a propuestas básicas de cómo lograrlas.
Para Mariátegui la educación tiene por finalidad forjar al hombre nuevo: hombres pensantes y operantes, capaces de interpretar su realidad para transformarla a través del trabajo productivo. El hombre se realiza en su trabajo, sostenía.
Mariátegui manifiesta que el trabajo es el papel básico de la educación. La enseñanza debe ser conducida hacia la formación de una sociedad de productores. La escuela del trabajo debe ser planteada como concepción, como fin y como método. “La escuela del trabajo representa un sentido nuevo de la enseñanza(…) Ha sido en Rusia donde la escuela del trabajo ha sido elevada al primer plano en la política educacional... Un concepto moderno de la escuela coloca en la misma categoría el trabajo manual y el trabajo intelectual... la escuela del trabajo es un producto genuino, una concepción fundamental de una civilización creada por el trabajo y para el trabajo”139.
De lo dicho por Mariátegui se desprende que el papel de la educación no es sólo la formación de la persona en el aspecto humanístico, que es importante, sino también en el laboral, estético y para la transfor-mación de la sociedad. Al respecto nos dice: “El valor de la ciencia como estimulante de la especulación filosófica no puede ser, por otra parte, desconocido ni desdeñado. La atmósfera de ideas de esta civilización debe a la ciencia mucho más seguramente que a las humanidades”140. Y respecto a la importancia de lo laboral agrega: “Tiene que ser éste también el principio que adopte una sociedad heredera del espíritu y la tradición de la sociedad inkaica en la que el ocio era un crimen y el trabajo, cumplido amorosamente, la más alta virtud”141.
Para el desarrollo del país, el progreso social, el acrecentamiento de la vida individual y colectiva y el potenciamiento de nuestras propias fuerzas, la educación tiene que ser básicamente técnica. Mariátegui nos dice, al respecto: “... los hombres nuevos de Hispanoamérica no deben dar las espaldas a la realidad. Nuestra América necesita más técnicos que rectores. El desarrollo de la economía hispanoamericana exige una orientación práctica y realista en la enseñanza. El clasicismo no crearía mejores aptitudes mentales y morales... En cambio, sabotearía la formación de una mayor capacidad industrial y técnica”142.

139. MARIÁTEGUI, José Carlos. Ibídem., p. 158.
140. MARIÁTEGUI, José Carlos. “Temas de educación”. 10ª edic.1986. Edit. Amauta. Lima - Perú. p. 42.
141. MARIÁTEGUI, José Carlos. “7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”. Ibídem., p.155.
142. MARIÁTEGUI, José Carlos. “Temas de Educación”. Ob. Cit., p. 47.

lunes, 22 de agosto de 2011

CONCEPTO DE EDUCACIÓN DE ANTÓN MAKÁRENKO

Makárenko conceptúa la educación desde la perspectiva del pensamiento marxista, configurado en los análisis realizados acerca del hombre, la naturaleza y sus relaciones con la producción, cultura y sociedad.
Para Makárenko la educación es un proceso general de toda la vida y a través de toda ella. Asocia la palabra educación como sinónimo de ilustración, formación, disciplina y también auto disciplina.
La educación es fundamentalmente un proceso mediante el cual cualquier persona desde los primeros años de vida llega a valorar tanto la enseñanza como el trabajo de una manera inseparable o íntima.
La educación debe fundamentarse en un conjunto de valores que viabilicen una apropiada relación del hombre y la naturaleza: disciplina, libertad, responsabilidad, esfuerzo, trabajo, interés colectivo.
La educación debe de ser formativa y de responsabilidad de la colectividad, la familia y la escuela, en un contexto de actividad educativa, planificada, integral y única. Es un proceso de dar ejemplos de actitudes a los jóvenes.
La educación siendo una actividad formativa, proporcionará experiencias, afirmará destrezas, descubrirá nuevas relaciones como resultado de la interacción del sujeto con el medio ambiente en el trabajo, como actividad útil y transformadora de la realidad. El juego y la creatividad se ejercitarán también en la interacción hombre - realidad.
Preconizó que la educación debía ser politécnica y relacionada con los procesos de la producción que el país necesitase.